

El intendente de Empedrado advirtió sobre el impacto de la creciente del río Paraná en las zonas de islas y ribereñas. Señaló que la altura registrada es de 4,86 metros y que, si bien el nivel todavía está lejos de la alerta para el pueblo, la situación preocupa por las consecuencias para las familias y los pequeños productores.
De acuerdo con lo informado, en el área hay alrededor de 200 personas, unos 50 productores y cerca de 1.800 cabezas de ganado. El jefe comunal indicó que, por el momento, no hay personas alojadas en el centro de evacuados municipal y explicó que los pobladores están evacuándose por sus propios medios.
El principal problema, sostuvo, es el traslado de los animales y las pérdidas económicas que podría ocasionar la creciente. "El isleño ahorra en vacas", expresó, al describir la importancia del ganado como capital para los pequeños productores. También alertó sobre los riesgos para quienes permanecen en las islas, entre ellos la presencia de víboras y otros animales a medida que sube el agua.
El Municipio trabaja en un plan de contingencia junto con la Prefectura Naval Argentina, el SENASA, organismos provinciales, los Bomberos Voluntarios de Empedrado y la Policía. Además, ya identificaron tres puntos de desembarco.
Sin embargo, Empedrado no cuenta actualmente con una barcaza disponible para trasladar el ganado al continente. Según explicó el intendente, la embarcación privada que operaba en la zona se trasladó a Entre Ríos, mientras que otra que está en Goya tendría una demora de unos diez días. El Municipio gestiona una alternativa y busca coordinar el operativo para reducir los riesgos de los cruces.
El intendente señaló que las autoridades no autorizan que los productores crucen por su cuenta, aunque reconoció que algunos lo hacen ante el riesgo de perder sus animales. Aseguró que se está buscando acompañarlos y acercar a las partes para encontrar una solución.
Fuente: Diario Época