

Una multitud copó el parque Camba Cuá este domingo a la tarde para acceder a la oferta del primer Mercado de Pulgas organizado por la Municipalidad de Corrientes. La propuesta fue un éxito y ya planean un recorrido itinerante por los barrios.
El paseo público fue el epicentro, de 15 a 21, de un novedoso intercambio de productos antiguos y coleccionables. Se pudo adquirir productos a precios accesibles o encontrar piezas singulares. La iniciativa buscó impulsar la reutilización, extender la vida útil de los objetos y brindar una alternativa de ingresos a los vendedores.
Uno de los presentes fue Bruno Giménez, un histórico vendedor del sector, quien festejó el éxito de la propuesta y pidió que pueda ser replicada en otros sectores de la ciudad. Él atiende hace varios años "Messi, Minimercado de Pulgas".
"Este encuentro nos dejó las mejores sensaciones, sobre todo por la gran cantidad de gente que se acercó a comprar. Se notó que la sociedad correntina estaba esperando una oportunidad como esta", acotó el vendedor. Allí, pudieron encontrar una gran cantidad de productos que evocan a la nostalgia: vasos viejos, juguetes, libros, figuritas, adornos antiguos, entre otros.
En su caso particular ofreció juguetes vintage, cromos de todos los Mundiales, CDS y un lote de vinilos de la década del 80. Los vinilos fueron los más demandados, es una moda nacional que evidentemente también llegó a Corrientes", agregó.

El coleccionista destacó que las ventas se dividieron entre las distintas generaciones. "La gente que se encuentra con los juguetes de su infancia sale emocionada de la muestra. En nuestro caso tuvimos muchas consultas por muñecas antiguas", acotó un panorama.
El intendente, Claudio Polich, recorrió la muestra y tomó contacto con cada uno de los 40 stands presentes. En charlas con los feriantes prometió que la propuesta se replicará en otros barrios de la ciudad. Una decisión tomada en base a la cantidad de público y un elevado número de postulantes a participar que quedaron afuera de la nómina final.
Más allá de las ventas, el encuentro tuvo como protagonista a la nostalgia. Cada objeto puso en marcha recuerdos de otras épocas y permitió que distintas generaciones compartieran historias a partir de juguetes, discos, libros y colecciones que, con el paso del tiempo, adquirieron un valor que va mucho más allá de lo material.
Fuente: Diario Época