

El próximo 20 de junio, el calendario escolar y el sentimiento patriótico volverán a confluir en una de las ceremonias más emotivas y arraigadas de Argentina: el Día de la Bandera. La jornada, instituida en conmemoración del paso a la inmortalidad de su creador, el general Manuel Belgrano, tendrá como eje central la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera por parte de los alumnos de 4º grado de las escuelas primarias.
Este año, el Gobierno de la Provincia de Corrientes, a través del Ministerio de Educación, ratifica la magnitud de una celebración que ha dejado de ser un mero protocolo escolar para transformarse en un acontecimiento civil y familiar de gran envergadura. Para conocer los entretelones de la organización, diario época dialogó en exclusiva con Alejandro Simoni, director general de Educación Física de la Provincia, quien brindó detalles sobre el despliegue logístico y las expectativas para esa jornada.

Al igual que en ediciones anteriores, excepto el año pasado suspendido por inclemencias climáticas, el epicentro del emotivo acto será la avenida Costanera Sur, específicamente en el tramo comprendido entre la intersección de las calles Lavalle y Necochea. La elección del espacio responde a la necesidad de albergar a una marea humana que año a año supera los registros previos.
"Estamos, como todos los años, organizando y tratando de ver la posibilidad de que sea cada vez más interesante en lo que tenga que ver con la formación y la organización específica de los colegios", explicó Simoni, poniendo de relieve el esfuerzo interinstitucional que demanda el evento.

De acuerdo a las previsiones oficiales, se darán cita un total de 20 colegios de la ciudad, congregando a 3.100 estudiantes. El funcionario destacó la importancia de centralizar esta convocatoria: "Todos los años tratamos de que todos puedan participar. Si bien hay actos que se hacen en los colegios, en forma privada, esto es mucho más masivo. La convocatoria es para todos los establecimientos para que realmente vengan a participar y a vivenciar ese día".
El momento cumbre de la jornada se vivirá cuando los miles de niños, con sus guardapolvos blancos y uniformes impecables, alcen la voz para dar su promesa formal ante el Gobernador de la Provincia, un componente institucional que, según las autoridades, realza el valor cívico de la fecha. "Los chicos tienen esa particularidad de poder vivenciar y de justamente dar esa promesa a través del Gobernador. Eso enmarca lo que se viene proyectando ya hace muchos años y la importancia que da el Gobierno de Corrientes a este tipo de actos", señaló el director.
Uno de los puntos clave que la organización se encuentra puliendo contrarreloj es el horario definitivo del inicio del desfile y la ceremonia. Si bien la convocatoria original está pautada para las 10 de la mañana, las autoridades ministeriales evalúan retrasar el inicio una hora.
"Estamos viendo que quizás puede haber un cambio, para las 11", adelantó Simoni, y argumentó las razones detrás de esta alternativa: "Estamos tratando de coordinar con algunos establecimientos que son más retirados. Acuérdense que es un día sábado, es feriado, y eso cambia por completo el movimiento de lo que es la logística habitual de los colegios, del transporte y de los propios alumnos".
Al ser consultado sobre si la modificación es un hecho, el funcionario fue cauto pero optimista: "Está sujeto a ese cambio, pero seguimos trabajando. Nos quedan todavía unos días para poder terminar con los ajustes necesarios y garantizar que la llegada de cada delegación sea impecable".
Más allá del rigor protocolar y el desfile estrictamente escolar, el Día de la Bandera en Corrientes se ha ganado un lugar en la agenda pública como un punto de encuentro comunitario, emulando las grandes movilizaciones populares del 25 de Mayo o el 9 de Julio.
La presencia de los alumnos de 4º grado tracciona, de manera inevitable, el acompañamiento masivo de sus núcleos familiares. Los cálculos de la Dirección de Educación Física estiman que la Costanera Sur albergará a un piso de 8.000 personas entre escolares, docentes, padres, madres y abuelos.
"Es una jornada que se ha transformado prácticamente en un evento familiar. Prometerán casi 3.100 chicos y vienen con el papá y la mamá. Por eso siempre hacemos hincapié en la importancia de la seguridad, de los cuidados, del control y de la organización general", enfatizó Simoni.
Finalmente, el funcionario concluyó remarcando el significado que este despliegue tiene para la gestión educativa provincial: "Es un desfile netamente escolar, muy esperado por el Ministerio de Educación. Tratamos todos los años de darle la trascendencia necesaria para que pueda tener la visibilización y el alcance que los chicos se merecen en un día que recordarán por el resto de sus vidas".
Fuente: Diario Época